Mi crónica de la Maratón de Valencia 2014

Unknown

El pasado domingo me enfrenté por tercera vez a la Maratón de Valencia. 42k por un circuito plano, teóricamente rápido y con un final espectacular en la Ciudad de las Ciencias. Personalmente no me gusta mucho el último tercio de carrera, me refiero al tramo entre el km 30 y 39. En un momento tan crítico de la carrera el circuito transcurre por la parte más aburrido y carente de público. EsteRecorrido M Valencia comentario no debe desmerecer lo que es sin duda el mayor activo de esta Maratón, el público. Valencia se está convirtiendo en pocos años, en la Behobia de las maratones. Es impresionante el apoyo constante del público. Solo comparable con la Behobia o en Cataluña con la Mitja de Granollers.

En cuanto a las condiciones de carrera, el domingo amaneció un día muy seco, con viento de poniente racheado y soleado. El ambiente fue anormalmente seco para la humedad relativa habitual en Valencia. En mi caso noté una constante sequedad de garganta y en los labios a pesar de que corrí casi toda la maratón con la botella de agua en la mano. No quiero dejar de agradecer a todas las personas anónimas para mi que me apoyaron durante toda la carrera, algunos consiguieron emocionarme con sus comentarios de ánimo en los momentos más duros. Cada Maratón te transforma un poco como corredor y como persona. Después de una experiencia así, ya no vuelves a ser exactamente el mismo. Una Maratón es una enseñanza interminable que abordas de cara con lo mejor de ti mismo. La Maratón es la prueba por excelencia del atletismo, entre otras cosas porque nunca nadie puede decir que la domina. El pasado domingo, me tuve que enfrentar a nuevas dificultades y realmente puedo decir que para mi fue otra enseñanza vital que nunca olvidaré. Pude terminar la prueba y llegar a meta porque mi cerebro empezó a trabajar a tope desde el km 30. Fui gestionando todas las dificultades con tranquilidad y aplicando toda mi madurez como corredor. Llegué a pensar seriamente en abandonar porque objetivamente no estaba en condiciones de2014-11-16 18.08.18 seguir. Tuve una cadena de problemas que comenzaron demasiado pronto, en el km 22. Justo en la media maratón sufrí un muro demasiado temprano y que no termino de entender el porqué me ocurrió ya que mi ritmo hasta ese punto solo fue muy poco por encima de mi pace objetivo, iba cargado de glucógeno y me hidraté muy bien durante cada avituallamiento. El hecho es que me quedé virtualmente muy clavado en el 22k y me costó mantener el ritmo. Una vez superado este muro, que me cogió por sorpresa porque no me lo esperaba tan pronto, seguí adelante hasta el 27k donde coincidiendo con el encuentro con Sylvia, empecé a notar una generación de lactato muy exagerada. Mis piernas se empezaban a endurecer y la zancada se volvía tremendamente pesada. A esto tuve que sumar que la planta de mi pie derecho tenía principio de ampollas y cada vez que apoyaba notaba alfileres. Los gemelos empezaban a tontear y no había ni llegado al 30k. Seguí a pesar de todo solo un poco más lento hasta que en el puente me encontré con mi hermano que me recordó que iba lento. Algo que por desgracia ya tenía claro2014-11-16 18.08.27 desde el 22k. Bien, ahora solo quedaba sufrir de lo lindo porque me quedaban 15k de calvario. A la altura del ayuntamiento ( 29k ) los gemelos estaban diciendo basta de verdad. Ahora si que me debía de tomar en serio los avisos y decidí claramente bajar el ritmo y me tuve que poner a ritmos de 6:58 para salvar la musculatura. La carrera ya estaba perdida para el crono y ahora la batalla sería llegar a la meta. En esas condiciones mis posibilidades se reducían drásticamente. Seguí y pensé que en un kilómetro me encontraría con mis Padres y mis hijos. Intenté ponerles mi mejor cara a pesar de que no me encontraba nada bien. Era el km 30 y la carrera estaba cuesta arriba. Me quedaban los peores 12 km en unas condiciones muy precarias. Seguí hasta cruzar el río en busca del 31k y el 32k donde estaba mi hermano Javier. Justo 200m después de saludarlo, mi gemelo derecho dictó su sentencia y me regaló un latigazo que me obligó a pararme y estirar durante 1 minuto. Fue un milagro que no necesitara asistencia para volver a ponerlo en su sitio. En ese momento me pareció que tenía que escalar el everest. Aun me quedaban 10k y no podía casi andar. Cada apoyo que hacía era un calvario por las ampollas de la planta del pie y la zancada debía ser muy tímida para proteger el gemelo. En ese momento, decidí que iba a terminar tardara lo que tardara. Entre otras razones2014-11-16 18.08.22 porque estaba en el punto más alejado de la meta. Mis ritmos cayeron a 8 el km y así fui negociando con sufrimiento cada 1o0m. Los kilómetros se hacían eternos; mientras, mirar el reloj era desesperante. Así fui luchando hasta el km 40 donde ya visualice la meta y una sonrisa afloró en mi rostro. Ya se olía a meta y aunque mi ritmo no pudo mejorar mucho si que tuve claro que llegaba. Iba a ser capaz de vencer a todas las adversidades. Había mirado de frente a la Maratón, sin miedo y con valor la iba a vencer otra vez. Los últimos dos kilómetros fueron memorables. El público me llevó en volandas. Hasta una chica del público se puso a correr a mi lado durante 50m para “empujarme”. No viviré bastante para agradecer a todos el apoyo recibido. En la pasarela de llegada fue una fiesta. La música, el saludo a Sylvia, cruzar la meta. El domingo aprendí muchas cosas de mi mismo y de la Maratón, la principal: que no se puede vencer a aquel que nunca se rinde. También aprendí que la Maratón es una carrera de gente humilde y sacrificada y que el único reto al que podemos aspirar es llegar a la meta.

Anuncios

Camino de la Maratón de Valencia 2014

Sigo con el plan de entrenamiento para la próxima Maratón de Valencia de Noviembre de 2014 justo a 1 día de realizar el patrón de 15 días de las vacaciones de verano. Desde el 1 de enero han sido 827 km y ya casi 1.500 km en la última temporada. Llevo semanas intentando cumplir con el plan de entrenos pero mis piernas se resisten a rodar al ritmo debido. Veremos si estos 15 días de parada me ayudan a recuperar.

Sobre todo no quiero caer en la trampa de realizar un plan en entrenamientos superficial pensando que ya soy capaz  de terminar una Maratón con relativa facilidad. Si algo he aprendido en estos años es que no se le puede perder la cara al toro nunca. La Maratón es una prueba implacable y nunca se puede bajar la guardia con ningún detalle.

Os dejo un video corto pero muy espectacular sobre la Maratón de Valencia. Tiene unas vistas aéreas impresionantes.

Hay que seguir con la motivación y las ganas a tope para superar estos complicados meses de calor. Creo que el cambio de circuito que realizó el año pasado la organización nos motiva mucho más a los corredores y ha sido acertado a excepción del tramo entre el 31 y el 38. Desde mi punto de vista, son unos kilómetros muy duros porque además de coincidir con el muro transcurren por una zona extra-urbarna y con avenidas muy anchas donde el sol y la falta de público castigan mucho.

Buenas vacaciones y mucho ánimo a todos los compañeros que están preparando la Maratón de Valencia.